物語
Acto II.
Durante su adolescencia, tuvo algunos problemas en la aldea donde vivía al pasar una época de hambruna y tener una mala racha en las cacerías al interior del bosque.
Su madre, cayó enferma y al pensar que era su lecho de muerte, le confesó sobre su padre.
Inevitablemente, la dejó al cuidado de gente de fiar del pueblo, ya que Kogarashi Aki creció sana y fuerte, tan así que su carácter la hacía queridísima en el pueblo.
En pos de buscar fuerza, un poder, meditación, incluso la sabiduría de los dioses para sanar a su madre, viajó hacia el templo de su padre, que ahora era el monje supremo de este y...buscó su ayuda.
Incrédulo, al no pensar que estuvo toda su vida sin conocer a su hija, pensó que sería una descabellada historia de una mujer enloquecida. Lo que no esperaba, era que su propia hija, decidiese colarse mil y una veces dentro del templo para que la aceptase.
Acto IV.
Viajó, hasta una aldea costera para dar con la Mizuhebi y derrocarla. En el proceso, su propio padre la ayudó, respaldándola y siendo testigo de que como maestro fue supero por su alumna al salvarle ella de la propia serpiente demoníaca.
No lograron matarla ni mucho menos, pero si, consiguió lo que iba buscando: su ojo.
Con su ojo como souvenir y algunas de sus escamas para poder cambiarlas por dinero, decidió despedirse de su padre. Haría como que estaría muerta en aquel combate.
Al volver a su casa, no. Su madre no se murió.
Débil, evidentemente al estar encamada, pudo tomar un brebaje con el ojo de la serpiente, medicina que la sanó de aquel mal que la mantenía encamada y con ello volver a vivir tranquila y humildemente.
Acto VI.
Tras librarse de la muerte o del exilio por aquel extraño favor que el destino le ofreció, volvió a su pueblo para que su madre pudiese estar tranquila y tras hablarlo con ella, decidió marchar en pos de encontrar a quien la salvó de acabar como criminal del imperio.
Acto I.
Nacida de un tabú, fruto del romance entre un joven monje y una simple campesina humilde vivió en el estricto anonimato a ojos de su padre.
Los monjes, al servicio de la gente de Jinghuan en nombre de Lán Huizhào para hacer que los espíritus y demonios retractores de su mandato se esfumasen de sus tierras, tenían una educación muy estricta y solo, exclusivamente, podía haber varones no se aceptaban mujeres y mucho menos romance alguno con estas.
Por ello, su infancia, la pasó en la ignorancia.
Kogarashi Aki, vivió tan humildemente como su madre, en ocasiones pasaban hambre, en otras, pasaban por penurias por apenas rozar los impuestos debido a su pobreza pero siempre...siempre fueron felices pese a solo tenerse la una a la otra.
Acto III.
Tras todos sus intentos, vio que su padre no la aceptaría por ser mujer. Porque tenían códigos morales, de conducta o lo que fuera...a ella le parecía una estupidez.
Así pues, se cortó el cabello, lo rapo a cero y se hizo pasar por hombre. Un hombre mudo. Estudió el lenguaje de signos durante meses.
Creyendo que así engañaría a su padre, insistió una vez más y en esa ocasión, la aceptó. No por haber sido engañado, sino porque supo perfectamente que era su hija y...supo que no iba a darse por vencida.
La aceptó como su discípula y en ocasiones le cubrió las espaldas de ser vista por otros novicios de monjes.
Al paso de los años, logró destacar por su entrenamiento y por ello, consiguió el conocimiento. Conocimiento para poder hacer frente a un demonio, una serpiente de agua, la Mizuhebi.
Acto V.
Tras contarle a su madre todo lo ocurrido, dos años después Làn Huizhào firmó la rendición ante el Imperio y la guerra finalizó, pero aquello tuvo consecuencias, su aldea se volvió incluso más pobre. Hubo un éxodo hacia uno de los pueblos más próximos de la capital del Imperio. Su madre, regentó un pequeño y humilde local de hierbas para infusiones medicinales y tés para ganarse la vida de la misma humilde forma que había hecho anteriormente, solo que ahora quien araba la tierra era su hija, al igual que la que traía los materiales para su pequeña tiendita.
Al no ser gente muy pudiente, estaban asfixiadas por los impuestos del, ahora, señor feudal Làn Huizhào y en uno de estos cobros, al no poder pagar debidamente por ayudar a unos antiguos conocidos de su anterior pueblo, fueron a castigar el negocio de su madre tomando mercancía.
Kogarashi Aki, al no ser precisamente paciente con los recaudadores, se metió en una trifulca con estos y fue arrestada y trasladada a la capital Xinglong, en calidad de criminal, por atentar contra hombres del rey. Por suerte o por desgracia fue salvada por un favor a deber de un...amigo...de su padre.
ANEXO
ANEXO
El apartado Monogatari, tendrá autoroles importantes, que marcan un antes y después en la evolución del personaje. Haciendo "click" en la img. se va al enlace donde habrá un autorol, narrando cosas importantes a tener en cuenta.